


El ADN más antiguo de perros reescribe la historia del mejor amigo del hombre
VanelogaUn lazo nacido en la última Edad de Hielo

Foto: Stock: El Pastor de Asia Central conserva una cabeza ancha, mandíbula poderosa y una estructura corporal robusta que lo convierten en uno de los perros actuales más parecidos al antiguo compañero del ser humano en la Edad de Hielo.
Mucho antes de las ciudades, de los cultivos y hasta de las primeras aldeas, ya había perros caminando junto a los humanos. Un nuevo estudio internacional, basado en ADN antiguo recuperado en Europa y Turquía, acaba de mover la historia miles de años hacia atrás: el perro ya acompañaba a grupos de cazadores-recolectores hace casi 16 mil años. El hallazgo no solo cambia la cronología de la domesticación, también vuelve más fascinante la pregunta sobre cómo empezó el vínculo más duradero entre especies.
La investigación fue presentada el 25 de marzo de 2026 y analizó más de 200 restos de cánidos hallados en cuevas y refugios paleolíticos de Turquía, Reino Unido, Serbia, Suiza y otros puntos de Eurasia. Gracias a una nueva técnica para aislar ADN extremadamente degradado, los científicos lograron diferenciar con precisión qué huesos pertenecían a lobos y cuáles ya correspondían a perros.
La pieza más impactante apareció en el refugio rocoso de Pınarbaşı, Turquía, donde se identificó un perro de 15.800 años de antigüedad, hoy considerado el ejemplar doméstico confirmado por genética más antiguo del mundo. El dato cambia por completo la escala temporal conocida hasta ahora.
Otro hallazgo clave surgió en Gough’s Cave, en Somerset, Reino Unido, donde una mandíbula de 14.300 años, conservada desde la década de 1920 y durante mucho tiempo atribuida a un lobo, resultó pertenecer a uno de los perros más antiguos de Europa.
Lo más conmovedor del trabajo no es solo la edad de los restos, sino lo que revelan sobre la convivencia con humanos. Los análisis isotópicos muestran que estos perros compartían una dieta muy similar a la de los grupos humanos, con fuerte presencia de pescado y restos de caza, señal de que ya eran alimentados de forma deliberada.
En algunos sitios, incluso aparecieron enterrados junto a personas, un gesto que abre una dimensión emocional y simbólica inesperadamente temprana. Ya en plena Edad de Hielo, estos animales no solo ayudaban en la caza o alertaban sobre depredadores: también ocupaban un lugar afectivo dentro del grupo.
El estudio sugiere que, para entonces, los perros ya estaban ampliamente distribuidos por Eurasia occidental y que su expansión fue veloz, posiblemente acompañando intercambios entre comunidades humanas nómades.
La consecuencia más poderosa del hallazgo es conceptual: el perro habría sido el primer animal domesticado por la humanidad, miles de años antes que ovejas, cabras o cultivos. La historia compartida entre ambas especies no nació con la civilización, sino en el frío extremo de la supervivencia paleolítica.
Foto: Stock: Pastor Australiano mini (Mini American Shepherd)
Es una de las razas modernas que mejor conserva instinto de trabajo, lectura del entorno y fuerte conexión con humanos
Fuentes
- Nature – Dogs were widely distributed across western Eurasia during the Palaeolithic
- Reuters – estudio genético del perro más antiguo
- Natural History Museum, Londres – comunicado del 25 de marzo de 2026
- University of Oxford – oldest genetic evidence for domestic dogs
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