Un estudio genómico publicado en Scientific Reports analizó las muestras que se tomaron de la reliquia en 1978 y encontró un mapa biológico de siglos: ADN humano de distintos linajes, microorganismos, plantas cultivadas y hasta coral rojo del Mediterráneo. La ciencia forense, otra vez, no resuelve el misterio de fondo. Pero abre una historia paralela igual de valiosa.