


Lo que el cuerpo dice cuando la boca calla
Mireille BlanCuatro razones para el silencio, y lo que cada una esconde

Existen diferentes maneras de comunicar: verbal, para-verbal, no verbal... consciente con intención, automática, con nosotros mismos y con los demás, con nuestras células, con la naturaleza, con el universo...
Te invito a preguntarte:
¿Hay una parte tuya que comunica algo cuando creés que no estás diciendo nada?
¿Prestás atención al impacto de lo que decís, de cómo lo decís, y en cuál circunstancia lo decís?
Podés callar por varias razones:
- Guardar un secreto, omitir voluntariamente...
- No animarte por miedo a lo que se va a desencadenar si hablás.
- No te parece relevante.
- Tenés confusiones sobre el tema.
Hace años que trabajo con personas que llegan a mi consultorio en estas situaciones...
Veamos rápidamente cada caso.
- Con el tiempo se va a empeorar. Es difícil de sostener. Porque justamente el cuerpo habla... muecas, movimientos oculares, tensiones musculares, sonrisa falsa, gestualidad inhabitual... Y también, a lo largo, puede enfermar.
- Querés decirlo y no podés. Te asustan las consecuencias... y tal vez no sería como te imaginás... Aprendé, descubrí cómo superarlo. La PNL te muestra diferentes maneras.
- Somos todos diferentes y únicos... y tu interpretación de un suceso es sin duda diferente de lo que podría pensar una persona cercana al respecto. No evocar lo que pasó puede lastimar al otro, aunque no haya tenido mala intención. Con la PNL aprendés a conocer la visión del mundo del otro y a respetarla en la manera de comunicarte con él.
- Es cierto que la primera persona que necesita claridad sobre su propia vida es uno mismo. ¿Sabés que lo que te comunicás a vos mismo ya está escribiendo tu destino? Comprenderte es tu deber, y te irá llevando a ser libre en la expresión de quien sos.
La Programación Neurolingüística es mi campo de trabajo hace más de veinte años, y desde ahí sostenemos algo que al principio suele sorprender: el 100% del tiempo estamos comunicando. No hace falta abrir la boca. Una persona que camina rápido con la cabeza gacha está diciendo algo. Alguien que sostiene un silencio durante una charla familiar está diciendo algo. Y esos mensajes, la mayoría de las veces, se emiten sin que quien los envía se dé cuenta.
En mis talleres suelo pedirles a los participantes que se detengan un segundo y se pregunten: ¿qué estoy comunicando cuando creo que no estoy diciendo nada? Es una pregunta incómoda al principio, porque nos obliga a mirar la postura, el tono, la ausencia sostenida, el gesto repetido. Todo eso también es lenguaje. Y muchas veces dice más que las palabras que elegimos con cuidado.
Trabajar sobre esa parte nuestra es, desde ya, tenernos en cuenta, para luego tener en cuenta a los demás en la parte vincular.
No se trata de aprender técnicas de oratoria ni de memorizar frases efectivas. Se trata de tomar conciencia de todo lo que ya estamos comunicando, a nosotros mismos y a los demás, para crear una vida renovada, honesta y libre.
Por eso armé el Taller de Comunicación en base a PNL, que dictaré los días 22 y 29 de agosto, de 19 a 22 horas. Dos clases pensadas para trabajar juntos los secretos de una buena comunicación en la vida diaria, desde ese lugar más profundo que casi nunca miramos.
https://www.instagram.com/mireilleblanpnl/
Comentá la nota en X: https://x.com/mirada_arg
Publicá en Mirada Argentina escribiendo a: [email protected]
https://www.instagram.com/mirada.argentina




Los péptidos: la historia de una molécula que nació hace más de un siglo y hoy vuelve a ganar terreno en la Argentina

Fuerza Nena: la campaña para que Maia Lua pueda seguir su tratamiento cerca del hospital

Generación Plateada: la comunidad que le devolvió el protagonismo a los mayores de 60


Día de la Fuerza Aérea Argentina: 113 años de una historia que se escribió también en el cielo de Malvinas






