


Nati Bernal: la cantautora que va convirtiendo la vida en canción
VanelogaEntre el río Sinú y los escenarios del mundo

Nati Bernal canta como si estuviera contando un secreto que decidió, al final, compartir con todos. Su voz tiene esa textura poco frecuente: clara, dulce, sin artificios, capaz de sostener un bolero íntimo y, un minuto después, prender una tarima entera con ritmos afrocaribeños. No hay impostación en lo que hace. Hay oficio, y hay algo más difícil de nombrar: una sinceridad que atraviesa cada frase cantada.
Desde Montería, Colombia, construyó un universo propio al que bautizó "nostalgia costeña": salsa, bolero y vallenato entrelazados con soul, pop y aire gypsy. Un sonido que no busca encajar en ningún casillero y que por eso mismo se volvió reconocible. Con ese proyecto —que alterna entre la intimidad de la voz sola y la potencia de su banda— ya compartió tarima con referentes como Barbarito Torres, Pedro Pastor y Sabi Satizabal, y llevó su música a Cuba, México, Perú y Colombia.
Hoy, tras consolidar su EP Caricias pal' corazón, trabaja en su álbum debut y ultima una gira que la llevará por Latinoamérica y Europa. Para el público argentino, que sostiene su propia escena de cantautoras independientes entre plazas, bares y festivales autogestionados, la trayectoria de Nati funciona como espejo: la de una artista que construyó carrera a pulso, lejos de las discográficas grandes, apostando a la conexión real por encima del algoritmo.
Mirada Argentina conversó con ella sobre lo que la empuja a cruzar fronteras, sobre la niña que empezó a cantar en Montería y sobre el featuring que grabó junto a Carol Hills, "Mi mejor Grammy", una reflexión sobre qué significa, en realidad, ganar algo.
Pasaste de tocar en Bogotá a compartir escenario con Barbarito Torres en Cuba, a subirte a un festival en Lima y ahora a preparar una gira que va a llegar hasta Europa. ¿Qué es lo que realmente te empuja a salir, a cruzar fronteras con tu música? ¿Qué es lo que pulsa en el corazón —compartir, sanar algo, dejar huella— cuando decidís subirte a un avión con tu guitarra?
"Me impulsa llegar a nuevos territorios con mi voz y mis letras para compartir, creo que es y sigue siendo alucinante las oportunidades que me brinda el cielo de expandir mi proyecto a través de lo que hago. Uf, suena loco, y mi misión en la vida es sanar a través de la música, generar ese contacto con el ser humano, que volvamos a mirarnos a los ojos, a sentir con intensidad y cuidado, a valorar los pequeños detalles de la vida.
De eso hablan mis canciones, y genuinamente, cada vez que salgo, creo una pequeña comunidad de amigos, o personas que me acogen o que me escuchan, o al revés, y es de los mejores regalos que la vida y la música te pueden dar: conexiones reales, con gente real, sanación desde la honestidad, desde la escucha profunda y no desde la pantalla".
Es como regalos del cielo, y lo que más me gusta hacer, a pesar de que hayan dudas o miedo, jajaja, por la aventura o todo lo que pueda pasar. Me gusta aventurarme y saltar un poco para volar.
En la portada de "Aquí estaré" aparece una nena con un micrófono, casi como si le hablaras a esa Nati de antes. ¿Qué le venís a decir, en esta canción, a esa niña que empezó a cantar en Montería? ¿Hay algo puntual de tu infancia en el río Sinú que sigue apareciendo cuando componés hoy?
"Esa canción es de las más especiales de mi vida. Comenzó como ejercicio para un concierto que tuve en la ciudad de Tunja, Boyacá, Colombia, con otras dos colegas cantautoras, mujeres. Decidimos que el concierto iba enfocado a "Carta a mi niña interior" y nos hicimos una carta y una canción que nos leímos y cantamos en vivo. Fue todo un ejercicio catártico: normalmente las canciones son sobre vivencias personales con otras personas, pero es raro escribirse a uno mismo, felicitándonos o diciéndonos palabras bonitas.
Es más fácil decírselas a alguien más que a nosotros. Así que esa canción fue para mi niña interior, para la Nati de esa edad que solo soñaba con cantar, hacer conciertos y viajar por el mundo, para recordarle que su talón de Aquiles no es la vulnerabilidad, que ese es su mejor poder, que su esencia es única, que aquí siempre va a tener una amiga para toda la vida que la va a abrazar o aplaudir a pesar de que las circunstancias no sean las mejores.
Creo que es una canción que le dediqué a mi proceso interno, a mi búsqueda y a mi reconocimiento de mi ternura, del amor, de lo maravilloso que habita en mí. Al grabarla fue difícil porque lloré en el proceso. Es hermosa, y cada tanto voy a ella para sentir refugio, para que me abrace en lo difícil y en lo bonito, como cruzar a los 17 años a una ciudad capital como Bogotá por los sueños, como ahora, que sigo abriéndole paso a mis sueños en muchas partes del mundo".
Sobre "Mi mejor Grammy" y el featuring con Carol Hills
En el comunicado hablás de "dejar de ver relojes ajenos" y de que "los números no definen nuestra vida". Es una reflexión fuerte para venir de dos artistas que vienen construyendo carrera a pulso, en la escena independiente. ¿Qué las llevó, a vos y a Carol, a poner ese tema sobre la mesa justo ahora, con este featuring tan minimalista comparado a lo que veníamos escuchando de vos?
"Creo que a mí personalmente me hacía falta una canción así, minimalista, sin tanta instrumentación, un poco más cruda, que hablara sobre la realidad de hacer música no solo en Colombia sino como artistas independientes.
A principio de este año 2026, Carol y yo estábamos reflexionando sobre cuál era ese premio real de la vida y de la música, porque claro, ganarse premios, tener la casa, el carro, los hijos, la vida resuelta, es lo que nos pintan desde chiquitos, y sería genial si la vida fuera como las películas, pero la realidad es otra.
A veces nos agotamos tratando de alcanzar las cosas y no nos detenemos a mirar lo que pasa a nuestro alrededor: el café de las mañanas, el amanecer, nuestra familia, que tenemos salud, que podemos abrir los ojos, que tenemos a quien contarle un día triste, que tenemos quien acompañe nuestros sueños.
Ese es el premio. Cuando te vas del mundo no te llevás nada. Creo que vivimos en un mundo de afán, y eso queríamos con esta canción: reflexionar. ¿Dónde quedó la observación? ¿Las conversaciones largas sin celular? ¿La contemplación? ¿El afecto? Lo tangible, y no pasar horas de scroll y scroll en los celulares. Claro, hablar de esto sabiendo que hay que hacerle promoción a la canción, hacer videos y estar pendientes, suena contradictorio, pero la música también es eso: alzar la voz a nuestra manera y reivindicar lo que ya existe si tenemos otra opinión.
Obvio que nos quisiéramos ganar el Grammy, jajajajaa, no lo descartamos jamás, es una manifestación también. Será hermoso que pase, y será hermoso ver el camino recorrido, tener salud y la gente al lado cuando pase también. De eso, al fin y al cabo, se trata la vida: de compartir lo bueno y lo malo con la gente que uno ama, y vivirlo como si fuera el último día. Ese es el mejor regalo".
Para conectar con Nati:
Instagram: natibernalf
TikTok: natibernalf
Correo: [email protected]
Fuentes: Entrevista exclusiva realizada por Mirada Argentina a Nati Bernal. Comunicado de prensa de la artista sobre el sencillo "Mi mejor Grammy" junto a Carol Hills. Material de prensa y biografía oficial de Nati Bernal.
Comentá la nota en X: https://x.com/mirada_arg
Publicá en Mirada Argentina escribiendo a: [email protected]
https://www.instagram.com/mirada.argentina





La UBA lo hizo de nuevo: un método para que el mundo siga existiendo

"El interior argentino ya tiene a sus primeros finalistas para el Torneo Federal de Chefs"


¿Y si hoy tuvieras que abandonar tu casa en cinco minutos? La mochila de emergencia que toda familia argentina debería tener preparada.

Nati Bernal: la cantautora que va convirtiendo la vida en canción






