


Identidad y autoestima: el rol oculto de nuestros valores
Mireille BlanValores y decisiones de vida

La vida, en su larga recorrida, nos presenta encrucijadas. Hay elecciones, y son importantes, y no siempre fáciles de tomar. ¿Qué crees que es la motivación profunda de una elección? ¿Qué es lo que nos empuja en un camino o en el otro? ¿Qué es lo que nos empuja y nos pone balizas? La decisión que tomamos nos hace sentir bien, en armonía, o mal, casi extraño a nosotros mismos. Son muchos los factores que nos influencian. Se habla mucho de creencias, de programas, de herencias, que es cierto.
Y hay que saber que los criterios más importantes y más elevados de nuestra jerarquía interior son en realidad los valores. Estas palabras, respeto, amistad, éxito social, crecimiento, generosidad, honor, nos habitan sin que lo sepamos. Y sin que sepamos bien, de manera consciente, lo que significan. Sin embargo, nuestra parte inconsciente, nuestro yo profundo y superior, sí lo sabe. Y sabe también si respetamos esas orientaciones, interior o no. ¡Un valor! Un valor satisfecho nos hace sentir bien. Un valor lastimado nos hace sentir incómodos y en ciertos casos se puede desencadenar alguna enfermedad. Hay los valores que buscamos y los que evitamos, los antivalores, como por ejemplo la pobreza, la soledad. Pueden observar que la pobreza para algunos es una virtud, y la soledad también.
Todo depende de la visión del mundo de cada uno. Y es la razón por la cual cuando hablamos de amistad, por ejemplo, que es un valor, no obligatoriamente el otro, nuestro amigo, tendrá la misma definición sin saberlo. Y así, no conociendo estos secretos, puede llegar a ser difícil comprender el otro, ya que nuestros actos dependen de nuestros valores. Ponernos de acuerdo con nosotros mismos es esencial para el bienestar personal, para la vida en pareja, para el desarrollo profesional, la salud, la educación de los niños. De hecho, es en la niñez que adquirimos los primeros valores, sincronizando el estilo de vida de los padres, su manera de ser, de hablar, de atendernos, de relacionarse entre sí, etc.
Y, a lo largo de la vida, iremos adquiriendo y desarrollando otros valores, a medida que crecemos y nos movemos en otros ámbitos. Ellos, los valores, son el sostén de nuestra identidad, de nuestra autoestima. Y descubrir, sanar, amar esta parte nuestra es un viaje para hacer varias veces en la vida. Próximo viaje, en septiembre, ya pronto. Aquí va la fecha y te va a generar un cambio positivo, útil y radical. Bienvenida a nuestro viaje, a este viaje.
Dra. Mireille Blan
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