


¿Y si hoy tuvieras que abandonar tu casa en cinco minutos? La mochila de emergencia que toda familia argentina debería tener preparada.
VanelogaEl bolso que casi nadie tiene junto a la puerta

Veníamos con una nota sobre este tema desde hace tiempo, guardada, sin urgencia. Después de lo de Venezuela cambió la intensidad con la que se lee. Ya no queda como una previsión lejana ligada a un sismo hipotético: aparece como la sensación de que el orden de las cosas puede moverse más rápido de lo esperado, y de que tener algo armado es una manera concreta de cuidar a los que uno quiere.
En una casa de San Juan hay una mochila lista desde hace años, cerca de la salida, con las pilas revisadas cada tanto. En una casa de Buenos Aires esa mochila directamente no existe. La diferencia : responde a lo que cada región vivió y a lo que cada una teme.
Un especialista en riesgo detalló los objetos indispensables que debe contener una mochila de emergencia para subsistir entre 24 y 72 horas tras un sismo devastador. Recomendó que cada integrante de la familia tenga su propio bolso portátil, con abrigo, radio y linterna, alimentos e hidratación. Y marcó dos elementos que suelen faltar: un silbato, para pedir ayuda si hace falta, y los medicamentos puntuales de cada enfermedad crónica preexistente, porque en una emergencia real no hay farmacia a la vuelta.
Tres países dentro de un mismo mapa
Cuyo y el noroeste conviven con la actividad sísmica de manera habitual. Ahí, Defensa Civil viene insistiendo en que la mochila esté armada y a mano, junto a un Plan de Acción Familiar que fije roles y puntos de encuentro. Buenos Aires tiene otro riesgo: inundación, corte de luz prolongado, temporal. Y el sur cambia la prioridad entera, porque el frío ahí pesa tanto como el agua.
Copiar una lista genérica y guardarla en el placard no alcanza. Así se arma, zona por zona:
Buenos Aires y el AMBA: documentación impresa de toda la familia guardada en una bolsa hermética, agua potable, linterna con pilas de repuesto, radio a pilas para seguir las alertas meteorológicas, silbato para pedir ayuda, alimentos no perecederos, alcohol en gel, botiquín y medicación habitual para varios días. También es importante tener definido qué servicios cortar primero si sube el agua o si se produce una interrupción prolongada de la electricidad.
Norte y Cuyo, especialmente en zonas sísmicas: linterna, radio a pilas, silbato, agua y alimentos para al menos 72 horas, botiquín, medicación crónica suficiente para varios días, copias impresas de los documentos dentro de una bolsa hermética y un punto de encuentro familiar previamente acordado fuera de la vivienda.
Sur y Patagonia: abrigo adecuado para bajas temperaturas —bolsa térmica, mantas y ropa de recambio—, agua, alimentos energéticos, linterna, radio a pilas, silbato, encendedor o fósforos, documentación impresa protegida en una bolsa hermética, botiquín y medicamentos para varios días. También conviene prever una alternativa para conservar el calor si la emergencia interrumpe la calefacción durante varias horas.
Zonas costeras: además del kit básico —agua, alimentos, linterna, radio a pilas, silbato, botiquín, documentación impresa en una bolsa hermética y medicación para varios días— es importante prever evacuaciones por temporales, sudestadas o crecidas. Conviene tener una muda completa de ropa seca, abrigo, calzado resistente al agua, una batería externa (power bank) para el celular y conocer de antemano las rutas de evacuación y los puntos seguros indicados por el municipio. Si la vivienda está cerca del mar o de zonas bajas, es recomendable mantener la mochila siempre lista durante las épocas de mayor riesgo de tormentas.
El kit recomendado por el Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo funciona como una base común para todo el país. A partir de allí, cada familia debe adaptarlo a su realidad, su ubicación geográfica, la cantidad de integrantes y sus necesidades particulares.
Hay elementos que deberían estar en todas las mochilas: silbato, documentación impresa en una bolsa hermética, agua, alimentos, linterna, radio a pilas, botiquín y la medicación que utiliza cada integrante de la familia, en cantidad suficiente para varios días.
No siempre hace falta una gran catástrofe para tener que salir de casa. Un incendio en un departamento vecino, una pérdida de gas, una inundación repentina o un corte prolongado de servicios pueden obligar a evacuar por prevención. Estar preparados no significa esperar lo peor, sino poder actuar con tranquilidad cuando una situación inesperada lo requiere.
En Mirada Argentina también armamos nuestra lista y sumamos dos elementos que pueden resultar muy útiles: algo de dinero en efectivo, ya que los medios electrónicos de pago pueden no funcionar durante una emergencia, y papel higiénico, un elemento básico que suele pasarse por alto y que puede ser indispensable durante las primeras horas.
La mejor mochila de emergencia es la que está lista antes de hacer falta. Ojalá nunca tengas que usarla, pero si algún día la necesitás, haberla preparado con anticipación puede hacer toda la diferencia.
Fuentes: Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo (Argentina.gob.ar) — Defensa Civil de Mendoza — Diario Uno Mendoza
Comentá la nota en X: https://x.com/mirada_arg
Publicá en Mirada Argentina escribiendo a: [email protected]
https://www.instagram.com/mirada.argentina





La UBA lo hizo de nuevo: un método para que el mundo siga existiendo

"El interior argentino ya tiene a sus primeros finalistas para el Torneo Federal de Chefs"


De un taller en Salta a lo más alto del mundial de robótica en Corea

El Sudario de Turín no revela quién fue, pero cuenta por dónde pasó








