Azul consciente: cuando hacer tu parte cambia el paisaje

Vecinos organizados, árboles cuidados y una decisión concreta: dejar de mirar para empezar a hacer.
Entrevista exclusiva a integrante del Grupo de los Naranjos, en Azul, provincia de Buenos Aires.
Lugares28 de abril de 2026VanelogaVaneloga

El trabajo en conjunto como punto de conexión 

tapa_naranjos_azul

Foto: Andrea Pellegrini junto a Albertina Belaustegui y su hija, integrantes del Grupo de los Naranjos, en Azul, provincia de Buenos Aires.

Mientras la rutina avanza, un grupo se organiza y sale a la calle con tijeras, escaleras y baldes.Tarea concreta, visible con el paso de los días, que va cambiando el paisaje. El cambio no arranca en grandes decisiones. Arranca cuando alguien deja de esperar. En Azul, ese paso lo dio un grupo de vecinos que entendió algo básico: lo común también es responsabilidad propia.

Los naranjos no están ahí de casualidad. Forman parte de la identidad de la ciudad, recorren sus espacios más emblemáticos y marcan una continuidad que mezcla historia, paisaje y vida cotidiana. Cuidarlos es sostener algo que excede lo estético.  La organización tiene estructura. Existe un Consejo de Arbolado Público que articula técnicos, municipio y vecinos. Hay seguimiento, hay criterio, hay conocimiento aplicado.

Volverse parte tiene algo concreto. Es esa sensación de acercarse por primera vez y entender que no responde a una obligación, sino a una forma distinta de habitar el lugar donde vivís. Cuando el hacer se comparte, algo cambia. El espacio mejora, sí, pero también cambia el vínculo con lo propio. Se vuelve más directo, más consciente.

naranjos_07
                     Foto: Dolores Lynch, integrante del Grupo de los Naranjos, en Azul, provincia de Buenos Aires.

A veces todo parece fragmentado, disperso. Sin embargo, una convocatoria alcanza para correr esa mirada y mostrar otra cosa. Estas experiencias reubican el eje: la conciencia del otro aparece en el momento en que alguien decide involucrarse.

Cuidar un árbol puede parecer un gesto mínimo. Hasta que alguien lo sostiene en el tiempo. Hasta que otros se suman. Hasta que deja de ser una excepción. Ahí empieza otra cosa.


Entrevista exclusiva – Guillermina Gómez Romero

Grupo de los Naranjos – Azul, Provincia de Buenos Aires

¿Cómo logran coordinar el trabajo entre vecinos, instituciones y especialistas para
cuidar el arbolado público de manera sostenida?

En las ciudades chicas como Azul, ubicada en el interior de la Provincia de Buenos Aires, a 300 km de Capital Federal, las cosas a veces resultan más fáciles de organizar, porque casi todos nos conocemos o al menos tenemos contacto directo o indirecto con los diferentes agentes.

 En el caso del cuidado de los naranjos la coordinación se hace a través del Consejo de Arbolado Publico, y a su vez este depende del Concejo Deliberante. Desde el año 2021 Azul tiene su Consejo de Arbolado Público, y es este consejo el que hace la coordinación, tiene representantes del área municipal de arbolado, representantes de la Facultad de Agronomía, Ingenieros Agrónomos, y vecinos.

Por ejemplo, los ingenieros monitorean como van evolucionando los naranjos, son ellos los que nos dicen con qué productos pulverizar. Toda la coordinación es a través del Consejo de Arbolado Público, que coordina, representantes municipales, vecinos y especialistas en el tema.

¿Cuál es hoy el principal desafío que enfrentan como grupo al momento de organizar
tareas y generar compromiso colectivo?

Quizás el mayor desafío es lograr mayor convocatoria de voluntarios. Convocamos cada semana en redes, principalmente en Instagram, avisamos cual será el punto de encuentro para empezar a trabajar. La verdad es que no siempre se acerca gente a ayudar, sería mucho más fácil para todos contar con más manos, porque el trabajo se haría mucho más rápido e inclusive podríamos hacerlo mejor, en forma más profunda.

Otro desafío importante seria lograr que la Municipalidad se sume aportando empleados municipales, ya que existe una la planta de personal de Parques y Paseos. Sería un muy buen desafío formar a un grupo de empleados municipales para que aprendan el trabajo que realizamos, que es sencillo y bien concreto: sacamos ramas secas y recortamos algunas que interfieren el paso peatonal, pulverizamos el follaje y frutos con un producto orgánico preparado por nosotros mismos y lavamos los troncos con cepillo de cerda y jabón blanco diluido en agua. Es un trabajo que puede hacer cualquiera.

¿Qué acciones concretas creen que pueden fortalecer la unión entre quienes participan
y quienes todavía no se suman al cuidado del arbolado?

Una mayor convocatoria a través de medios de comunicación ayudaría mucho, también que los medios locales informen un día antes donde será el punto de encuentro y que herramientas tienen que llevar los potenciales colaboradores.

A los vecinos les diríamos que se animen a participar un día y comprueben ellos mismos que grata tarea es cuidar los árboles, ponerlos en valor, el trabajo en grupo con un objetivo claro es muy gratificante.

También podríamos convocar a colegios para que acerquen a sus alumnos a ver el trabajo,
y de esta forma crear conciencia desde la niñez. En una oportunidad nos visitó un grupo
de estudiantes de una escuela secundaria, trabajaron junto a nosotros, fue una experiencia interesante que se puede repetir. Si no lo hacemos es por una cuestión de tiempo, cada uno de nosotros tiene familia, trabajo y las responsabilidades de cualquier ser humano.

Calvario de Tandil (3)

Foto: Pablo Nasello y Hugo Herrera, integrantes del Grupo de los Naranjos, en Azul, provincia de Buenos Aires.

¿Qué significa para ustedes honrar la naturaleza en el trabajo cotidiano con el arbolado
público y cómo lo llevan a la práctica?

Todos somos muy agradecidos de vivir en un lugar como Azul, rodeado de naturaleza,
tenemos la enorme bendición de vivir en un lugar magnífico. ¿Qué menos podemos hacer que cuidarla a conciencia? La naturaleza que nos rodea es un regalo, es un placer y una responsabilidad cuidarla, sobre todo a los naranjos que son todo un emblema en la ciudad de Azul, no solo porque recorren las obras del ingeniero-arquitecto Francisco Salamone, desde el portal del Parque Municipal hasta el icónico portal del cementerio municipal, que es Monumento Histórico Nacional, sino también porque con sus frutos y flores de azahar perfuman y engalanan las calles azuleñas.

Cada uno de los participantes lleva las herramientas que tiene, tijera de podar, sierra, preparado con pulverizador, escalera, guantes, y nos vamos turnando según la fuerza y capacidad que tenga cada uno. Los hombres son los encargados de hacer la poda de las ramas grandes o de altura. El resto del trabajo es muy dinámico, lo realizamos todos los jueves a las 14,30 hs, y trabajamos durante dos horas, desde marzo hasta fines de noviembre. Este es nuestro grano de arena para que Azul este cada día más linda y
cuidada.



Dónde vernos o contactarnos: @consejo_arbolado_publico_azul<

Comentá la nota en X: https://x.com/mirada_arg
Publicá en Mirada Argentina escribiendo a: [email protected]
https://www.instagram.com/mirada.argentina/


Desde Mirada Argentina agradecemos a la comunidad de Azul por darnos un ejemplo que vale para todos. Y para cualquier causa, involucrarse es volverse parte.

cazon_tapa_01Un lugar único donde habitan seres ancestrales que no son humanos
Fit_san_juan_tapa_01San Juan: el cielo más limpio del mundo y la uva blanca más noble del país
S.Padres_lagunaSierra de los Padres: Tierra de Originarios
cascadaescondida_misiones_elsobervioEl Soberbio, Misiones: el enclave selvático que esconde una cascada de otra dimensión

Te puede interesar
vacaciones_de_invierno_01

Vacaciones de invierno: cuando el hotel también es parte del viaje

Vaneloga
Lugares15 de junio de 2026
Cada vez más familias priorizan propuestas que combinan entretenimiento, bienestar y contacto con la naturaleza. De la nieve patagónica a la selva misionera, los lugares amplían sus experiencias para que la estadía se convierta en un recuerdo tan importante como el destino elegido.
Lo más visto
pablo_tapa_01

Pablo Llompart: "La idea es que el paciente termine independizándose del sistema médico y de mí mismo"

Vaneloga
Notas de Autor17 de junio de 2026
Después de más de treinta años de práctica clínica, el médico Pablo Llompart desarrolló una mirada que busca integrar el cuerpo, las emociones y la dimensión espiritual. Desde su plataforma "Cura Absoluta", comparte herramientas y conocimientos con una premisa que desafía la relación tradicional entre médico y paciente: enseñar para que la persona aprenda a hacerse cargo de su propia salud.
real_tapa

¿Esto es real?

Vaneloga
Notas de Autor19 de junio de 2026
Reconocer que lo falso daña, comprender que la falsedad tiene consecuencias concretas y advertir que lo que no es real puede lastimar son, juntos, el primer acto de madurez colectiva que esta época le exige a la Argentina.