
¿Y si el animal más inteligente del océano no tiene columna vertebral, pero sí memoria, astucia y hasta sentido del humor?
No tiene rostro, pero recuerda el tuyo. No habla, pero te estudia. Abre frascos, usa herramientas, se camufla en segundos y, si lo tratás bien, puede confiar en vos. El pulpo no es solo un bicho raro del fondo del mar: es uno de los seres más complejos, enigmáticos y sensibles del planeta.




















