Éramos pocos y…

Una ex analista del Banco de Inglaterra propuso algo que hasta hace poco parecía terreno exclusivo de la ciencia ficción: que los bancos centrales deberían prepararse para una crisis financiera global ante una eventual confirmación oficial de vida extraterrestre.
Actualidad18 de enero de 2026VanelogaVaneloga

La idea no salió de un foro marginal, sino de una reflexión publicada en un medio británico de referencia. Cuando la estabilidad financiera es frágil, cualquier sacudón —incluso uno cósmico— entra en la contabilidad.

economia_tapa_01

La frase popular completa dice 
“éramos pocos y parió mi abuela”. Se usa cuando el escenario ya está cargado y aparece un problema más, inesperado, casi absurdo. En el mundo financiero global, donde la estabilidad es un delicado equilibrio entre confianza, expectativas y miedo, esa lógica no es tan irónica como parece. Basta con que algo rompa el consenso básico para que los mercados reaccionen. Y eso es exactamente lo que planteó Helen McCaw, ex analista senior en seguridad financiera del Banco de Inglaterra, en una nota publicada por The Times.

El planteo

McCaw no habló de platillos voladores aterrizando en Londres ni de invasiones cinematográficas. Habló de riesgo sistémico. Su hipótesis es simple y, desde lo financiero, una confirmación oficial por parte de gobiernos o agencias de inteligencia sobre la existencia de vida extraterrestre inteligente podría generar un shock de confianza a escala global. No por el hecho en sí, sino por lo que representa para la percepción humana de control, poder y futuro.

En economía, la confianza no es un concepto etéreo: es el cimiento del sistema. Cuando las personas confían, ahorran, invierten, consumen. Cuando no, se refugian. Y cuando el refugio se vuelve masivo, aparecen las corridas bancarias, la volatilidad extrema y la ruptura de cadenas de pago. McCaw sostiene que ese tipo de revelación podría activar exactamente esos mecanismos.

La lógica financiera detrás de lo impensado

Los bancos centrales trabajan con escenarios de estrés: guerras, pandemias, colapsos energéticos, quiebras en cadena. La pandemia de 2020 dejó una lección clara: lo “impensado” ocurre, y cuando ocurre, el costo de no haberlo modelado es enorme. Desde esa lógica, McCaw plantea que una revelación disruptiva a nivel civilizatorio debería, al menos, ser considerada en los manuales de riesgo.

No se trata de creer o no creer. Se trata de entender que los mercados no reaccionan solo a datos duros, sino a narrativas. Y pocas narrativas son tan disruptivas como la posibilidad de que la humanidad no esté sola ni en control absoluto de su destino tecnológico.

Estabilidad: de la casa al planeta

Hay una idea que excede lo extraterrestre: sin estabilidad financiera no hay proyección posible. Ni en una familia, ni en un país, ni en un continente. Cuando la economía básica está ordenada, se puede planificar, educar, invertir, incluso imaginar futuros. Cuando no, todo se reduce a la supervivencia inmediata.

McCaw lo traslada al plano global: si la estabilidad es frágil, cualquier evento externo —real o simbólico— puede convertirse en detonante. Y si la estabilidad es sólida, incluso los escenarios más improbables pueden ser absorbidos sin colapso.

El costado irónico (pero no tanto)

La ironía aparece sola: en un  sistemas financiero hiperconectado, guerras abiertas, inflación persistente y crisis de confianza en las instituciones, ahora habría que sumar la posibilidad de un “evento extraterrestre” en los planes de contingencia. Éramos pocos, efectivamente.

Pero la ironía no invalida el punto. Al contrario. Lo refuerza. El sistema financiero global ya demostró que se tambalea con virus, tweets, quiebras bancarias regionales o conflictos lejanos. Pensar que una revelación de esta magnitud pasaría sin impacto es, desde lo económico, ingenuo.

La propuesta de Helen McCaw no dice que los extraterrestres vayan a llegar mañana. Dice algo más terrenal: que el sistema financiero global sigue siendo profundamente humano, emocional y vulnerable a los grandes relatos. Y si de algo sabemos nosotros, es de movernos en terreno inestable. Hay un punto a favor que pocos miran: los argentinos tenemos una dinámica de cambio tan aceitada, tan incorporada a la vida cotidiana, que difícilmente algo nos haga tambalear del todo. Tal vez, incluso, llegue el momento de hacer lo que mejor sabemos: enseñar cómo se cambia de escenario cuando el guion ya no aporta.

Fuentes
The Times – “Bank must plan for crisis sparked by alien invasion”
Declaraciones y análisis de Helen McCaw, ex analista senior en seguridad financiera del Banco de Inglaterra
Antecedentes sobre gestión de riesgos sistémicos y escenarios de estrés en bancos centrales (BoE, BIS)

Comentá la nota en X: https://x.com/mirada_arg
Publicá en Mirada Argentina escribiendo a: [email protected]

3i_12_2025_0219 de diciembre: 3I/ATLAS llega a su punto más cercano y el silencio reemplaza al ruido
objeto_chaco_01Truman Show quedó corto: un objeto metálico cayó del cielo en Puerto Tirol
asteroide_001¿Y si soplamos todos para el mismo lado?





Te puede interesar
Rescatistas trabajan en la zona donde se derrumbó un edificio de tres pisos este lunes, en el barrio Unión de Petare en Caracas, Venezuela.Henry Chirinos EFE

Venezuela y Japón: el mundo tembló

Vaneloga
Actualidad25 de junio de 2026
Dos terremotos en 39 segundos —7,2 y 7,5 de magnitud— sacudieron el centro-norte venezolano el 24 de junio. Pocas horas después, un 6,9 golpeó el norte de Japón. Edificios colapsados en Caracas, alerta de tsunami, estado de emergencia. Y una paradoja que nadie esperaba: el éxodo masivo de los últimos años dejó menos gente adentro de las ruinas.
Lo más visto