


El ñire, el árbol que el sur guardó para sí
VanelogaUn recurso con apellido patagónico

En los bosques del sur, el ñire lleva siglos haciendo lo suyo. Crece torcido, bajo, resistente. Las comunidades mapuches hervían sus hojas cuando alguien tenía fiebre. No porque fuera lindo o fácil de cultivar, sino porque funcionaba. Eso fue suficiente durante generaciones. Ahora, los laboratorios del CONICET y del INTA llegaron a una conclusión parecida, aunque con otro vocabulario: el Nothofagus antarctica posee una capacidad antioxidante que supera a la del té verde y —según varias mediciones— también a la de la yerba mate.
Las primeras extracciones de aceites esenciales del ñire se hicieron en 2015 en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, sede Esquel. Desde entonces, investigadores del CADIC-CONICET, del INTA Santa Cruz y de otros centros estuvieron construyendo, con paciencia y financiamiento intermitente, el argumento científico que hacía falta para que el Estado se moviera. En 2024 se movió: la Resolución 5/2024 modificó el artículo 1192 del Código Alimentario Argentino e incorporó el ñire —sus hojas y brotes— como hierba habilitada para infusiones. Primer producto forestal no maderero del bosque andino-patagónico en llegar ahí.Del monte a la góndola: la brecha que falta cerrar
El salto del bosque al envase no es automático. La habilitación en el Código Alimentario es el piso legal, no el techo productivo. Por ahora, la empresa fueguina Neurona —con registro nacional de producto alimenticio— es prácticamente la única en operación comercial formal. El resto del mercado está en zona gris: productores artesanales, gastronomía de autor en Bariloche, Ushuaia o El Calafate que incorporan el ñire como condimento o macerado, y un interés creciente que todavía no encontró su cadena de valor.
El poder antioxidante del ñire supera al té verde. Los estudios están. El mercado, todavía no.
Lo que existe de sobra es materia prima. En Santa Cruz hay más de 90.000 hectáreas de bosque puro de ñire. En toda la franja patagónica, desde el norte neuquino hasta el Canal de Beagle, la especie ocupa territorios que además sostienen sistemas silvopastoriles: bosque con ganadería integrada, donde el árbol y la hacienda conviven en la misma unidad productiva. Aprovechar el ñire como producto no maderero no implica deforestar: implica darle valor a lo que ya está en pie.
Los compuestos que hacen al ñire tan relevante son sus polifenoles, flavonoides y aceites esenciales —entre ellos el α-agarofurano, único en el género Nothofagus. Los estudios de toxicidad oral en animales no registraron efectos adversos. Las infusiones mostraron alta actividad antioxidante tanto en pruebas de laboratorio como a nivel intestinal en administración periódica. El perfil es sólido. Lo que le falta al ñire no es evidencia científica: le falta escala industrial y una marca que cuente la historia.
La Patagonia ya exporta imagen: la palabra funciona como sello de calidad en cervezas, chocolates, vinos, lanas. El ñire tiene todo para sumarse a ese universo, con la ventaja adicional de ser un producto sin equivalente en el mercado global de infusiones. No compite en el segmento del té verde chino ni en el del mate rioplatense: puede inventar su propio nicho. Algunas bodegas del sur ya lo están usando como ingrediente en licores y destilados de autor. La gastronomía patagónica lo incorpora como hoja para aromatizar carnes y fondos. El camino está trazado a medias.
El desafío concreto pasa por la organización de la cadena: recolección sustentable, secado, fraccionamiento y certificación de calidad. Los sistemas silvopastoriles que el INTA lleva años promoviendo en Santa Cruz y Tierra del Fuego son la base productiva lógica. El productor ganadero que ya maneja bosque de ñire podría agregar una línea de ingresos sin cambiar su actividad principal. En una región donde la rentabilidad ovina viene cayendo y el agroturismo creció como alternativa, el ñire encaja como producto diferencial con historia, con ciencia y con territorio.
Los pueblos originarios que lo usaban como febrífugo no necesitaban que nadie les explicara para qué servía. Hoy esa sabiduría tiene respaldo en revistas científicas internacionales y en el Boletín Oficial. El árbol que los mapuches llamaron "zorro" —por astuto, por adaptable, por difícil de atrapar— lleva siglos esperando que el resto lo alcance.
Fuentes
- INTA Santa Cruz / Argentina.gob.ar — El ñire, una hierba habilitada para infusiones (octubre 2024). argentina.gob.ar
- Gobierno de Santa Cruz / Consejo Agrario Provincial — El Ñire: especie nativa con alto valor ambiental, productivo y cultural (mayo 2025). noticias.santacruz.gob.ar
- El Rompehielos — Dos especies fueguinas se incorporan al Código Alimentario Argentino (marzo 2025). elrompehielos.com.ar
- Mattera et al. (2022) — Patagonian ñire (Nothofagus antarctica) combined with green tea. JSFA Reports / Wiley Online Library.
- González, S.B. et al. — Nothofagus antarctica. SpringerLink, Plants of the World Online.
- Informe Técnico: Hojas de Nothofagus antarctica — Ministerio de Producción y Ambiente, Tierra del Fuego.
- CONICET / BICYT — El ñire Nothofagus antarctica, fuente natural de antioxidantes y esencias. Congreso CONICET.
Comentá la nota en X: https://x.com/mirada_arg
Publicá en Mirada Argentina escribiendo a: [email protected]
https://www.instagram.com/mirada.argentina/




Pablo Llompart: "La idea es que el paciente termine independizándose del sistema médico y de mí mismo"

Argentina ante un cambio de época: nacen menos chicos y crecen los suicidios. Una investigación sensible sobre el presente y el futuro del país
Tal vez el tan ponderado "aquí y ahora" nunca llegó a incorporarse realmente. Sin darnos cuenta, terminamos viviendo bajo una lógica de No Future.


Fiesta Nacional del Invierno: Tierra del Fuego prende sus antorchas en Cerro Castor










