


Se acerca el verano: cuánto sale un finde en la Costa y qué feriados quedan para probar antes de enero
VanelogaLa Costa dio las primeras señales de la temporada

Todavía falta más de un mes para el primero de octubre, pero en la Costa Atlántica ya circulan los primeros números de la temporada que viene. No es casualidad: alquilar temprano suele significar pagar menos, y ese cálculo lo hacen cada vez más familias apenas terminan las vacaciones de invierno.
El panorama de este año tiene una particularidad. Mientras Villa Gesell salió a competir con precios congelados para plantarse como alternativa económica frente a Brasil, Pinamar y Cariló redoblaron la apuesta al segmento premium, con buena parte de sus operaciones pactadas directamente en dólares. Es la misma Costa de siempre, pero con dos estrategias comerciales enfrentadas.
Cuánto sale, destino por destino
En Mar del Plata, el Colegio de Martilleros fijó valores de referencia para esta temporada con un aumento del 25% respecto del verano pasado. Un departamento de un ambiente para dos o tres personas arranca en 375.000 pesos la semana, mientras que una casa de cuatro ambientes puede llegar a los 135.000 pesos por día. Para quien busca algo más económico, en el centro y la zona de la peatonal los valores empiezan desde los 50.000 pesos la noche.
En Pinamar, los alquileres promedio para dos personas rondan los 135.800 pesos por noche, el doble de las opciones más accesibles de Gesell. Cariló, su vecina de bosque, directamente cotiza en dólares: una quincena se estima en torno a los 8.000 dólares, aunque en febrero los valores suelen bajar entre un 30% y un 40% respecto de enero, lo que abre una ventana real para quien puede correr las fechas.
Villa Gesell, en cambio, salió a jugar otra carta. Un departamento de tres ambientes frente al mar en la zona sur, cerca de Mar de las Pampas, cuesta 1.750 dólares la quincena, y hay opciones en pesos bastante más bajas en otros sectores de la localidad.
Y el finde suelto, ¿cuánto sale?
Acá está el dato que más importa para quien no piensa en quince días de vacaciones sino en una escapada corta. Tomando los valores diarios publicados, un fin de semana de tres días (dos noches) en un departamento económico en Mar del Plata o Gesell puede armarse desde los 100.000 pesos, sumando alojamiento. En Pinamar, el mismo esquema con un alojamiento estándar para dos personas ronda los 270.000 pesos solo en hospedaje. Cariló, directamente, queda fuera de ese presupuesto: ahí un fin de semana corto empieza a pensarse en dólares, no en pesos.
A eso hay que sumarle los extras que cada destino cobra aparte. En Pinamar, una sombrilla en la playa cuesta entre 50.000 y 60.000 pesos por día, y una carpa arranca en el millón de pesos la quincena. En Mar del Plata, los paradores más exclusivos, como el Hemingway, cobran entre 140.000 y 160.000 pesos diarios solo por el espacio de sombra.
Los feriados que quedan antes de la temporada alta
El próximo es el lunes 12 de octubre, por el Día del Respeto a la Diversidad Cultural, que arma un fin de semana largo de sábado a lunes. Después llega el 23 de noviembre, feriado trasladado por el Día de la Soberanía Nacional, con otro fin de semana de tres días.
El plato fuerte llega en diciembre. El lunes 7 es día no laborable con fines turísticos, y al día siguiente, martes 8, cae el feriado por la Inmaculada Concepción. Para quien tenga ese lunes libre en su trabajo, se arma un fin de semana extralargo de cuatro días consecutivos, ideal para hacer el primer test de temporada antes de que termine el año. Y todavía queda la Navidad, con otro fin de semana largo entre el viernes 25 y el domingo 27 de diciembre.
La lógica de siempre, otra vez
Ir en octubre o en noviembre no es lo mismo que ir en enero, y esa diferencia de precio es justamente la que muchas familias empezaron a aprovechar en los últimos años. Los balnearios todavía no están en su pico de demanda, los alquileres cuestan bastante menos, y la playa igual está ahí, esperando. La Costa Atlántica sigue siendo, para buena parte del país, el destino de siempre. Lo que cambió es cuándo conviene ir.
Seguramente quien pudo guardar unos pesos, o ya tiene contemplados los días de descanso del verano, va a comparar precios entre destinos limítrofes y opciones en el resto del mundo. Es lógico, y hasta recomendable: hoy cualquiera con calculadora en mano sabe que un viaje a Brasil puede salir parecido a quince días en Cariló.
Pero un par de días en la Costa argentina no pueden faltar, por más que no sea la opción más conveniente en el papel, o por más que ya la conozcas de memoria. Ahí siguen los artesanos con sus puestos de siempre, los locales de comida casera, la gente que alquila su propia casa de toda la vida, las panaderías de barrio esperando que alguien entre a comprar factura fresca a la mañana. Nada de eso figura en ninguna planilla de comparación de precios.
Tal vez no tengas el all inclusive que te resuelve todo sin pensar. Pero un churro con dulce de leche en la playa, con arena entre los dedos y el mate dando vueltas entre amigos o familia, es una experiencia que no se puede dejar pasar.
Argentina no lo entenderías.
Fuentes: Colegio de Martilleros y Corredores Públicos de Mar del Plata, LA NACION, El Día, Roomix, Cámara Argentina de Turismo (Observatorio Argentino de Turismo), Ley 27.399 y calendario oficial de feriados 2026.


Cerro Castor despide la temporada de nieve en el Fin del Mundo


La Costa Atlántica más allá del verano: crece una nueva forma de vivir cerca del mar

Contratar por cupo o contratar por talento: lo que cambia cuando se reconocen las capacidades.

Pato Gil Villalobos: la artista argentina que convirtió el color y el corazón en un lenguaje para celebrar la vida
la intuición, el movimiento y el corazón se convierten en formas de expresión, conexión y
celebración


Día de las Bibliotecas Populares: la Argentina que sigue leyendo en papel

El cuerpo no se jubila, al contrario: sigue su tarea. Los ovarios cumplen una función diferente luego del final reproductivo.






