


Una orquídea que volvió a aparecer después de más de un siglo en Argentina
Capítulo de la serie La Ciega, donde las orquídeas aparecían como un presagio silencioso de cambios en la vida de quienes las cuidaban.
VanelogaCuando las orquídeas regresan: ciencia, memoria y el curioso presagio que muchos recuerdan de La Ciega

En un rincón silencioso de Corrientes, donde los albardones ribereños del río Paraná todavía conservan fragmentos de naturaleza casi intacta, investigadores argentinos encontraron algo que parecía perdido. Allí volvió a aparecer Pteroglossa macrantha, una orquídea terrestre cuyo único registro en el país databa de 1908.
El hallazgo fue realizado por un equipo de científicos de la Universidad Nacional del Nordeste y del CONICET en cercanías de Empedrado, dentro de ambientes naturales donde los pastizales y la vegetación ribereña aún mantienen una diversidad botánica notable.
Durante décadas la especie permaneció en silencio dentro de los herbarios científicos y en los registros históricos. Nadie había vuelto a documentar ejemplares vivos en territorio argentino. Hasta ahora.
El momento en que la ciencia revisa y la naturaleza sorprende
El descubrimiento tuvo un giro inesperado. Los ejemplares recolectados inicialmente fueron clasificados como Pteroglossa luteola y depositados en el Herbario CTES, dependiente del Instituto de Botánica del Nordeste.
Sin embargo, la historia no terminó allí.
Los investigadores realizaron una revisión taxonómica minuciosa, comparando los ejemplares con material tipo conservado en colecciones botánicas. Ese trabajo detallado reveló que la planta no correspondía a la especie inicialmente identificada.
En realidad se trataba de Pteroglossa macrantha, una orquídea extremadamente rara en Argentina.
El estudio fue desarrollado por especialistas del Instituto de Botánica del Nordeste y de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Nordeste, quienes además analizaron la distribución geográfica y el estado de conservación de la especie.
La importancia de Corrientes en el mapa botánico del país
El nuevo registro tiene un valor científico significativo. Hasta ahora el único antecedente en Argentina correspondía a un ejemplar documentado en 1908 en la provincia de Misiones.
El hallazgo en Empedrado modifica ese mapa.
Los investigadores explicaron que este descubrimiento amplía la distribución conocida del género en el país y, al mismo tiempo, representa la localidad más austral registrada para la especie en Sudamérica.
Esto refuerza el papel de Corrientes como una región de enorme relevancia florística dentro del territorio argentino.
Pero también abre una pregunta inquietante: las pequeñas poblaciones encontradas podrían ser las únicas que sobreviven actualmente en el país.
Una orquídea discreta que vive entre pastizales
Pteroglossa macrantha es una orquídea terrestre que puede alcanzar aproximadamente 45 centímetros de altura. Posee raíces carnosas y una roseta basal de hojas lanceoladas, de las cuales emerge la inflorescencia.
Sus flores presentan tonalidades verdoso-blanquecinas con venas amarillas, un detalle que muchas veces pasa desapercibido entre la vegetación.
A diferencia de las orquídeas que suelen verse en viveros o jardines, esta especie vive directamente en el suelo, en pastizales naturales y ambientes ribereños. Allí su presencia puede confundirse fácilmente con otras plantas.
Las orquídeas terrestres tienen además un comportamiento particular: producen semillas durante un período muy breve del año y dependen de condiciones ecológicas específicas para germinar. Esa combinación las vuelve especialmente vulnerables frente a cambios ambientales.
Ciencia para preservar lo que aún sobrevive
Conscientes de la fragilidad de la especie, los investigadores comenzaron a trabajar en el desarrollo de protocolos de cultivo in vitro.
Este tipo de técnicas permite reproducir plantas en laboratorio a partir de semillas o tejidos vegetales. En el caso de especies raras o amenazadas, el cultivo in vitro se transforma en una herramienta clave para su conservación.
El objetivo es claro: asegurar que la especie pueda mantenerse viva incluso si las poblaciones naturales disminuyen.
La naturaleza que todavía resiste
En un país donde gran parte del territorio natural fue transformado por la agricultura, la urbanización o el avance de infraestructuras, el redescubrimiento de una orquídea olvidada durante más de cien años tiene algo de mensaje silencioso.
La naturaleza no desaparece de un día para otro. Muchas veces se repliega, se oculta, espera.
Entre los pastizales de Corrientes, una pequeña flor volvió a aparecer después de más de un siglo. No lo hizo para convertirse en noticia científica solamente.
También recuerda algo simple: todavía existen lugares donde la biodiversidad persiste, incluso cuando dejamos de mirarla.
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