Biofotones: la luz que surge desde nuestras células

Una línea de investigación que avanza, dentro de la biología moderna pone el foco en los biofotones: emisiones de luz generadas por nuestras propias células que podrían estar vinculadas a la forma en que el organismo organiza su funcionamiento.
Innovacion 27 de marzo de 2026VanelogaVaneloga

Una emisión real, una interpretación en disputa
mitocondria_ia_tapa_01
Durante décadas, la biología describió al cuerpo humano como un sistema químico y eléctrico. Sin embargo, una línea de investigación menos difundida propone otra dimensión: la emisión de luz por parte de las células. 

Los llamados biofotones —emisiones lumínicas ultra débiles— fueron detectados en tejidos vivos y hoy forman parte de un campo de estudio activo. La pregunta que divide a la comunidad científica es otra:
¿esa luz transporta información o es solo un subproducto del metabolismo?

Qué son los biofotones y por qué existen

Los biofotones son partículas de luz emitidas por organismos vivos en intensidades extremadamente bajas, invisibles al ojo humano. Se generan principalmente durante procesos metabólicos, especialmente aquellos vinculados al estrés oxidativo celular.
Las mitocondrias, responsables de la producción de energía, aparecen como una de las principales fuentes de estas emisiones. En ese proceso energético, se liberan especies reactivas de oxígeno (ROS), y como consecuencia, pequeñas cantidades de luz

¿Las células se comunican con luz?

Acá empieza el terreno más delicado. Algunos estudios teóricos y experimentales plantean que estos biofotones podrían participar en procesos de comunicación celular. Investigaciones recientes describen la posibilidad de que exista un campo electromagnético interno coherente, generado por emisiones de ADN y mitocondrias, que podría intervenir en la organización celular.  Incluso se ha propuesto que estructuras celulares como los microtúbulos podrían interactuar con estos fotones, modulando actividad celular o incluso neuronal.

Las investigaciones actuales coinciden en un punto firme: las células vivas emiten luz ultra débil, conocida como biofotones, vinculada directamente a procesos metabólicos y medible mediante tecnología de alta sensibilidad.
Estas emisiones, además, pueden reflejar estados fisiológicos del organismo, como niveles de estrés oxidativo o ciertas alteraciones asociadas a la enfermedad, lo que abre una línea concreta de estudio en el campo diagnóstico. Sin embargo, a partir de allí, el terreno se vuelve más interpretativo que concluyente. La hipótesis de que las mitocondrias puedan comunicarse entre sí mediante luz de forma funcional, la existencia de una red lumínica que organice el funcionamiento del cuerpo o su posible vínculo con fenómenos de mayor complejidad —como ciertos modelos cuánticos aplicados a la biología— todavía no cuenta con validación científica definitiva. Estas ideas circulan en publicaciones académicas y desarrollos teóricos, pero no integran el consenso establecido.

En ese marco, el estudio de los biofotones se ubica en una zona de frontera entre la biofísica avanzada y nuevas formas de interpretar la organización de los sistemas vivos.
Mientras algunos trabajos exploran conceptos como coherencia electromagnética o redes de información biológica, otros advierten sobre la falta de evidencia experimental robusta en condiciones reales. Parte de la dificultad radica en la propia naturaleza del fenómeno: detectar y analizar señales extremadamente débiles dentro de un entorno biológico atravesado por múltiples procesos químicos y eléctricos que tienden a enmascararlas.

La investigación sobre biofotones forma parte de una línea científica que se viene desarrollando desde hace más de una década. Los primeros trabajos teóricos y experimentales relevantes, especialmente aquellos que exploraron la posible interacción entre emisiones lumínicas y estructuras celulares como los microtúbulos, se remontan a comienzos de la década de 2010.

Con el avance tecnológico, hacia 2020 se consolidaron estudios que lograron medir con mayor precisión la emisión de luz ultra débil asociada al metabolismo mitocondrial, confirmando que se trata de un fenómeno real y cuantificable.

En los últimos años, entre 2023 y 2025, nuevas investigaciones ampliaron el enfoque hacia el rol potencial de estas emisiones en sistemas de señalización celular y campos electromagnéticos internos, aunque aún en etapa exploratoria. En la actualidad, el consenso científico valida la existencia de biofotones y su vínculo con procesos metabólicos, mientras que su posible función como mecanismo de comunicación o integración biológica sigue siendo una hipótesis en desarrollo, abierta a verificación.

Entre la energía, el metabolismo y la posibilidad de una comunicación aún no comprendida, los biofotones se posicionan como una frontera abierta de la ciencia.



Comentá la nota en X: https://x.com/mirada_arg
Publicá en Mirada Argentina escribiendo a: [email protected]
https://www.instagram.com/mirada.argentina/

Fuentes

Van Wijk R. et al. (2020). Ultra-weak photon emission and mitochondrial activity.
Nevoit G. et al. (2025). Biophoton signaling and electromagnetic fields in cells.
Rahnama M. et al. (2010). Mitochondrial biophotons and neural activity.
Rahnama M. et al. (2010). Mitochondrial biophotons and neural activity.



Te puede interesar
ruta_roja_01

Carretera roja en India: un paso real por la vida silvestre

Vaneloga
Innovacion 08 de febrero de 2026
La reparación de rutas sigue siendo una deuda estructural, tomar ejemplos concretos puede marcar un punto de partida. Madhya Pradesh inauguró en diciembre de 2025 la primera vía del país diseñada para reducir atropellos de fauna, combinando ingeniería vial y conservación en un corredor biológico crítico.
Lo más visto
mitocondria_ia_tapa_01

Biofotones: la luz que surge desde nuestras células

Vaneloga
Innovacion 27 de marzo de 2026
Una línea de investigación que avanza, dentro de la biología moderna pone el foco en los biofotones: emisiones de luz generadas por nuestras propias células que podrían estar vinculadas a la forma en que el organismo organiza su funcionamiento.