Entre el 10 de octubre y el 27 de diciembre, el almanaque deja cinco escapadas, una visita papal que movió el mapa y un puente de cuatro días en diciembre.
En septiembre fue Salta y en octubre Luján. Entre una y otra, Itatí, Punta Corral y decenas de santuarios más. El calendario argentino se llena de gente que camina junta hacia María, con pedidos, promesas y ampollas, y sin bandos.
Once días para detenerse, revisar y volver a elegir: un proceso que integra cuerpo, mente y dimensión emocional, con la intención de recuperar autonomía, claridad y coherencia.
Pablo Larraín lleva a la pantalla el universo de Mariana Enriquez en una miniserie donde los fantasmas conviven con dolores mucho más reconocibles: la pérdida, la desigualdad, la culpa, la violencia y esa angustia que aparece cuando comprender ya no alcanza.